martes, 20 de diciembre de 2022

 BALNEARIO DE POJPOQUELLA


Los pobladores de Ayaviri según leyenda cuentan que en la poza del balneario Pojpoquella a media noche aparece un gallo de oro, también se dice que un picapedrero había visto una señorita con cabellera dorada y muy larga pero que era una sirena, el picapedrero habría visto justo al medio día cuando la poza se encontraba sin personas vacía y él en esos momentos se encontraba sólo entre las piedras trabajando al girar la cabeza vio todo este suceso; pero en la actualidad nosotros sabemos y creemos que la poza y la piscina tienen sus encantos porque casi siempre gente de afuera que vienen a bañarse se mueren ahogados, se dicen que sobre todo quiere varones y muy jóvenes. En la poza se puede observar que el piso es bastante rocoso y al medio hay un hueco muy profundo y en su mayoría las personas se ahogan en ese lugar; en la piscina el agua es un poco turbio pero en cuanto al piso es liso pero también igual mueren ahogados. El Balneario de Pojpoquella es administrado por la Beneficencia Pública de Melgar, que actualmente está presidida por el Prof. Moisés Rubén Cartagena Mamani, la explotación de las aguas Minero Medicinales de este Balneario se inicio por los años 40, en una primera instancia se construyo una pequeña Poza de 18 metros de largo por 8.80 de ancho, esto alrededor de afloramiento del agua minero medicinal que posee 6 metros profundidad, a partir del año 1965, amplia su cobertura y construye el actual Balneario de Pojpoquella con plataformas deportivas, un Motel, Piscina Reglamentaria y el Cerco Perimétrico. Las características Físico-Químicos del Agua Aspecto : Ligero amarillo transparente. Color : Difuso Transparente. Olor : Ácido Sulfhídrico (inofensivo). Sabor : Salado (inofensivo). pH : 7.05 Temperatura : 34° C. En conclusión son aguas calientes con propiedades químicas no aptas para el consumo humano, según las normas de la Organización Mundial de Salud. Pero tiene grandes bondades curativas.

 𝐋𝐚 𝐥𝐞𝐲𝐞𝐧𝐝𝐚 𝐝𝐞𝐥 𝐤𝐚𝐫𝐢𝐬𝐢𝐫𝐢


Desde remotos tiempos se ha temido la aparición del karisiri, un ser que, en busca de su exoneración, ataca a las personas mayores para tomar su grasa y ofrecerla como pago para que esta sirva en la unción de los Santos Óleos.

Este personaje, ya sea hombre o mujer que ha tenido relaciones amorosas con el compadre o la comadre espiritual, deberá cumplir la penitencia de llenar un pequeño frasquito de grasa humana, antes de la Semana Santa.

El karisiri acompañado de campanillas y cadenas, camina agazapado por los caminos silenciosos y oscuros, presto para atacar con una navaja y herir de muerte a sus víctimas, obteniendo así, un poco de la grasa que ofrendará para su perdón.

Cerca al río Comarapa, solía esperar a sus víctimas… sembrando pánico en la población, que con horror encontró en las riveras y orillas, los cadáveres con herida idéntica sin descubrir nunca al culpable.


sábado, 17 de diciembre de 2022

 

El Ukuku

Esta leyenda peruana de la sierra cuenta que hace mucho tiempo había un oso grande que se enamoró de una pastora. El oso raptó a la mujer y la llevó a una cueva que solo era conocida y accesible para él. Además, también era de difícil acceso ya que la entrada a la cueva estaba tapada por una inmensa roca que solo el oso era capaz de mover, lo que dificulta aún más que alguien pueda encontrar la ubicación de esta cueva.

Al cabo de un tiempo, fruto de esta extraña mezcla, nació un pequeño niño. A medida que fue creciendo, este niño se dio cuenta del sufrimiento que tenía su madre al estar encerrada en la cueva. Día y día veía a su madre llorando y sufriendo constantemente. Cansado de ver la situación que estaban pasando, y ya siendo un poco mayor, el joven tomó una decisión.

Un día, en la cueva ubicada baja el sol tras las montañas, el joven atacó a su padre y lo mató, logrando así su liberación y la de su madre. Después de muchos años, la madre volvería a ser libre, y su hijo por fin vería otra realidad más allá de la que vivía encerrado en la cueva.

Una vez que regresaron al pueblo de donde era la madre, los pobladores comenzaron a llamar al joven “Juan Oso”, por su aspecto físico. Juan Oso superaba a todos los demás jóvenes de su edad en intelecto y habilidades físicas, pero había un gran problema, comía demasiado. El abuelo de Juan oso, al ser incapaz de alimentarlo, lo llevo a la casa del Curaca, para que este se hiciera cargo de él. Al cabo de un tiempo, el Curaca tampoco pudo manejar el hambre del hombre oso, así que intentó deshacerse de él de muchas maneras, incluso intentó matarlo. Para Juan Oso todos estos intentos eran como un juego y se divertía evitando que le hicieran daño, hasta que un día se cansó de todo esto y huyó.

 

QO'TA ANCHANCHO, Demonio del Lago

El legendario y mitológico Lago Titicaca es fuente inagotable de maravillosos relatos. El antiguo poblador aymara nos ha dejado una serie de patrimonio cultural; una de ellas es el espectacular mito del “Qota Anchancho” (demonio del lago)

De las milenarias aguas del Lago Titicaca emergió un gigantesco demonio, que con su furia arrasaba todo lo que encontraba a su paso. Al furor de las olas, se tragaba cuanta embarcación se cruzaba en su trayecto, y tras sembrar desgracias, desaparecía velozmente en las altas cumbres heladas de la cordilleras orientales y / u occidentales de los Andes.


Tan pronto advertían la presencia del maligno ser, los habitantes – en estado troglodita – en un marco de desesperación y terror huían para refugiarse donde podían.


La ira del demonio era incontenible, así como la llegada de enfermedades era la secuela de daños ocasionados por el monstruo. Tanto miedo y pavoroso respeto había infundido el maléfico ser lacustre, que los aborígenes, llegaron a considerarlo al espíritu endemoniado de las aguas, por lo que lo edificaron y le erigieron tótems, para rendirle culto.

Los más supersticiosos creían que era la encarnación de Satán que descargaba su ira, sembrando daños y desgracias a la humanidad y todos los seres.

Ritos Diabólicos ó idólatras nacieron en diferentes lugares. Para que la furia salvaje atenuara y no continúe con sus desmanes, le ofrecieron ofrendas y sacrificios de algunos animales, como pago.

La leyenda continúa. El demonio no solo hacía e infundía el desastre y terror sino, que también en épocas de lluvias era portadora de bondades benéficas. Emergía del lago hacia la atmósfera portando grandes masas de agua que prodigaba a las nubes para que posteriormente caigan copiosas lluvias regando la región.

 

EL SEÑOR DE CHACOS

 


Dice la leyenda que hace muchos años, en el pueblo de Chacos, una mujer pastora escuchó un martilleo que venía de un anciano tallando una enorme cruz. La pastora le pregunta al anciano quién era y por qué estaba haciendo aquello. Él responde que es un carpintero, y que construía una cruz para él mismo. La pastora le ofrece su cesta de comida y el carpintero se niega, pero le pide que al día siguiente le lleve un ramo de flores.

Así pues, la pastora vuelve con flores, y con sorpresa encuentra al carpintero disecado y crucificado. Los pobladores de Chacos intentaron mover al carpintero y su cruz hacia el pueblo, pero era imposible: siempre volvía a aparecerse en el mismo lugar. Desde entonces, el carpintero es conocido como el Señor de Chacos y se la han atribuido numerosos milagros y celebraciones anuales. En otras versiones de esta leyenda, no es una pastora sino un grupo de niños quienes encuentran al carpintero.

 

 La Azucena 

Según el relato principal, Azucena es el espectro de una joven inmigrante de 22 años de ascendencia amerindia oriunda de San Joaquín de Omaguas, un pueblo aislado de la ruta departamental LO-103, que se trasladó a las zonas periféricas del área metropolitana de Iquitos en busca de mejor calidad de vida.​ La joven tenía 22 años y era atractiva, por lo que un sujeto la abusó sexualmente, su cuerpo no resistió a las lesiones y falleció. Ante la falta de familiares que reclamaran el cadáver, los pobladores la enterraron en el cementerio rural del pueblo de Quistococha en el kilómetro 9 de la ruta departamental LO-103, a poca distancia de Iquitos.

Por el origen de su muerte repentina, el fantasma vaga por toda la ruta departamental en busca varones que se encuentren solos,​ en unos casos los atrae con propuestas sexuales para que luego de consumado el coito sus víctimas se sientan enfermos.​ En otros, decide acosarlos, para que cuando estén muy asustados ella les aparezca en su frente como un bulto negro.6​ Algunos reportes, afirman que el fantasma también puede poseer a sus víctimas,8​ en todos los casos los hombres afectados presentan convulsiones y casi siempre la muerte.

Su objetivo es lograr acabar con la vida de 12 hombres, en tiempo y periodo indefinido para lograr descansar en paz.​

Es descrita como una mujer de vestido negro, capaz de cambiar su apariencia amerindia a caucásica, igualmente su cabello inicialmente negro a rubio, así como su clase social, pues, a diferencia de su marginalidad de aborigen en vida, el espíritu se presenta como una chica de nivel económico alto y de belleza más apegada a los cánones occidentales.

Otras variaciones del relato cambian totalmente el origen de la difunta, siendo un accidente de tránsito en la ruta en lugar de una violación el origen de su muerte. También añadiéndole que la chica siempre vivió en el área periférica y no provino de un pueblo alejado del lugar, además de decir que había fallecido virgen y que ya de muerta, intenta desprenderse de ella al relacionarse sexualmente con hombres heterosexuales.​



 El sapo de piedra

Dice la narración que, hace mucho tiempo, vivía una misteriosa anciana en un pueblito cerca de Pasco. Siempre iba vestida de negro y, al llegar el tiempo de cosecha, obtenía los mejores alimentos. Esto hacía que fuera envidiada por los habitantes de la zona.

Un día, mientras la mujer descansaba, un enorme sapo se coló en su cosecha y destrozó por completo todas las patatas. Al darse cuenta, la anciana lanzó un hechizo al anfibio e hizo saltar por los aires techos y árboles.

El sapo voló y se estampó con una roca gigantesca, en donde permanece hasta el día de hoy convertido en piedra. Los vecinos pudieron comprobar que la anciana era, en realidad, una poderosa bruja.

En Pasco se cuenta esta antigua leyenda que da explicación al origen de un monolito de piedra que tiene forma de sapo, conocido como Piedra Yamaruma. Esta roca se encuentra cerca del cerro de Pasco y llama la atención de los transeúntes que pasan por allí.

 BALNEARIO DE POJPOQUELLA Los pobladores de Ayaviri según leyenda cuentan que en la poza del balneario Pojpoquella a media noche aparece un ...